Avila

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Meseta Castellana
BIENVENIDO

6/4/09

VACÍO

...Ramiro observó la casa completamente vacía. En cada habitación podían verse las siluetas de todos los muebles y un halo alrededor de las ventanas donde habían estado colgadas las cortinas, adivinaba, casi siempre en la misma posición. En la cocina, los baldosines impolutos aparecían blancos y brillantes donde estuvieron los armarios. Caminó una y otra vez sobre sus pasos, escuchando el eco de sus zapatos en las losetas de toda la casa, oyendo sus pensamientos al ritmo de sus pisadas.

El cuarto de baño tenía una bañera redonda impresionante, con grifos de plata resplandecientes, como espejos. Una mampara diamantina fraccionaba un rayo de sol que planeaba desde el tragaluz del techo. Se inclinó sobre la bañera y abrió el grifo del agua caliente al máximo hasta que todo el cuarto se llenó de un vapor denso y ardiente.

Ramiro apoyó la espalda en una de las paredes frente a la mampara, se dejó caer deslizando su espalda húmeda y quedó sentado en el suelo. El líquido condensado en el cristal fue dibujando, lentamente, una frase, un párrafo transparente pero nítido. Las gotas surgieron de su frente y resbalaron por la nariz y las mejillas. Las cejas, los ojos y los labios se humedecieron, respiró profundamente. Sin perder de vista la frase, se dirigió hacia la bañera a punto de desbordarse y se sumergió dentro sin quitarse la ropa. Cerró los ojos...

3 comentarios:

Maria dijo...

Al leer esto dan ganas de saber más de Ramiro... Dicen que eso es uno de los dones de los buenos escritores. Más besos

Adrian Chimal dijo...

Estuvo dos años en el agua Ramiro. Qué bueno. Quien no tiene un Ramiro dentro.
Abrazo.

Caro Morales Chan dijo...

Escribes muy bien silvia me encanta mucho